CANCER DE LARINGE Y FARINGE

El cáncer de laringe y de faringe tienen aspectos comunes en las causas, en muchos síntomas y en tratamientos. 

Es un tumor que se origina en la mucosa de la faringe y laringe, causado por el consumo de tabaco y alcohol aunque actualmente se está encontrando relación con la infección por el Virus de Papiloma Humano (VPH), sobre todo en Orofaringe, siendo aún mas común el tabaco en la Laringe.

Los síntomas más comunes son: cambios en la voz, dificultad para tragar o respirar y sangrados por la boca. Cuando tiene afectación de los ganglios se notan bultos en el cuello. En general, la aparición del tumor se produce tras una fase de lesión pretumoral que, si se sigue fumando, puede acabar produciendo un cáncer.
El diagnóstico se realiza por una exploración del especialista, que realizará una serie de pruebas complementarias. Éstas incluyen toma de biopsia para confirmar el diagnóstico, estudios de imagen con TAC, resonancia u otras pruebas que sean necesarias en cada caso. En la actualidad, se emplea en muchos casos la denominada PET (tomografía por emisión de positrones), que es capaz de detectar tejido tumoral que, a veces, resulta difícilmente visible de otra forma.
Como tratamiento existen diferentes alternativas: la cirugía, la quimioterapia o la radioterapia. Estas técnicas no son excluyentes y se pueden combinar entre sí.
En general, podemos afirmar que la cirugía es la técnica con más posibilidades de curación, si bien a veces obligaría a extirpar la laringe completa. Sin embargo, cada vez hay más técnicas quirúrgicas que permiten curarse sin necesitar dicha extirpación completa, como son ciertas laringectomías supracricoideas, laringectomías endoscópicas láser y, más recientemente, técnicas de cirugía transoral con robot quirúrgico, que son el mayor avance en el tratamiento quirúrgico del cáncer de laringe y de faringe.
La prevención se basa en evitar factores de riesgo como el consumo de tabaco o alcohol y fomentar hábitos de vida saludables. En caso de cambios en la voz progresivos y persistentes se debe consultar con el especialista en Otorrinolaringología.